Andarivel
Andarivel
Varios significados, uno que incluye otra palabra de colección: Maroma. Aunque esta maroma no es de circo
Un alambre para colgar las palabras de Mauricio Duque Arrubla:
propias, prestadas, robadas, descubiertas, inventadas
Andarivel
Varios significados, uno que incluye otra palabra de colección: Maroma. Aunque esta maroma no es de circo
Con esto de la cercanía delos olímpicos de verano del 2008 hemos visto en muchos medios la palabra Beijing nombrando a la capital de la China.
El diccionario panhispánico de dudas sugiere usar el nombre Pekín o Pequín. Les dejo el texto de la entrada del diccionario sobre este tema y el link correspondiente.
¿Usted cuál prefiere?
Pekín. El nombre tradicional en español para designar la capital de China es Pekín (también, raro hoy, Pequín). El nombre Beijing es resultado de la transcripción de los caracteres chinos al alfabeto latino según el sistema «pinyin», desarrollado en China a partir de 1958 con el fin de unificar los diversos sistemas de transcripción del chino aplicados por distintos países. Este sistema se puso en práctica oficialmente en 1979 y es hoy mayoritariamente utilizado por las agencias de prensa. No obstante, se recomienda usar en nuestro idioma el nombre tradicional español, cuyo gentilicio es pekinés (o pequinés, si se utiliza la grafía minoritaria Pequín).
El último hombre sobre la Tierra está sentado a solas en una habitación. Llaman a la puerta…
(Cortesia de Julio Suárea Anturi en Astrolabio)
por Eduardo Galeano
La línea del ecuador no atraviesa por la mitad el mapamundi que aprendimos en la escuela. Hace más de medio siglo, el investigador alemán Arno Peters advirtió esto que todos habían mirado pero nadie había visto: el rey de la geografía estaba desnudo.
El mapamundi que nos enseñaron otorga dos tercios al norte y un tercio al sur. Europa es, en el mapa, más extensa que América Latina, aunque en realidad América Latina duplica la superficie de Europa. La India parece más pequeña que Escandinavia, aunque es tres veces mayor. Estados Unidos y Canadá ocupan, en el mapa, más espacio que África, y en la realidad apenas llegan a las dos terceras partes del territorio africano.
El mapa miente. La geografía tradicional roba el espacio, como la economía imperial roba la riqueza, la historia oficial roba la memoria y la cultura formal roba la palabra.
Tomado del libro Patas Arriba. La escuela del mundo al revés, de Eduardo Galeano.
Estropicio
En este hermoso sonido conviven el destrozo y el estrépito. Es una palabra llena de magia.
abalorio
Una palabra que se deja tocar; llena de sonidos, de colores y de aromas. Y seguramente tiene un maravilloso sabor.
Encontré este minicuento de Ernest Hemingway en el blog de Afanador en Semana
For sale: baby shoes, never worn.
Traducción
Para la venta: zapatos de bebé, sin usar
Si se necesita una mejor traducción por favor déjela en los comentarios
Transcribo uno de los apartes que andaba buscando mientras leía Cien Años de Soledad (ya lo terminé). Lo recordaba por aquello del instinto humano de matar cucarachas pero ahora que lo encuentro me enfrento a una extensa frase de 218 palabras. En el texto transcrito solo hay dos frases pero a partir del cuarto renglón no hay ni un solo punto seguido hasta que acaba el párrafo. Tal vez sea la frase más larga de todo el libro. Que alguien lo confirme o me corrija, por favor
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Esa era su vida, dos años antes de que Gastón empezara a esperar el aeroplano, y seguía siendo igual la tarde en que fue a la librería del sabio catalán y encontró a cuatro muchachos despotricadores, encarnizados en una discusión sobre los métodos de matar cucarachas en la Edad media. El viejo librero, conociendo la afición de Aureliano por libros que solo había leído Beda el Venerable, lo instó con una cierta malignidad paternal a que terciara en la controversia, y él ni siquiera tomó aliento para explicar que las cucarachas, el insecto alado más antiguo de la tierra, era ya la víctima favorita de los chancletazos en el Antiguo Testamento, pero que como especie era definitivamente refractaria a cualquier método de exterminio, desde las rebanadas de tomates con bórax hasta la harina con azúcar, pues sus mil seiscientas tres variedades habían resistido a la más remota, tenaz y despiadada persecución que el hombre había desatado desde sus orígenes contra ser viviente alguno, inclusive el propio hombre, hasta el extremo de que así como se atribuía el género humano un instinto de reproducción, debía atribuírsele otro más definido y apremiante que era el instinto de matar cucarachas, y que si estas habían logrado escapar a la ferocidad humana era porque se habían refugiado en las tinieblas, donde se hicieron invulnerables por el miedo congénito del hombre a la oscuridad, pero en cambio se volvieron susceptibles al calor del mediodía, de modo que ya en la Edad Media, en la actualidad y por los siglos de los siglos, el único método eficaz para matar cucarachas era el deslumbramiento solar.
Todos, quien más, quien menos, tenemos alguna palabra asociada al corazón, adscrita a la memoria, eco de nuestra infancia. Chiquilicuatre, locatigüisquis, pintiparado. Una palabra que hace años que no oyes y sin embargo te pertenece. Saltimbanqui, querubín, cáspita. Una palabra que, desde luego, no consentirías que nadie te arrebatase. Abarloar, organdí, zarzaparrilla. Una palabra, al fin, que te gustaría que siguiera viva cuando ya no estés. Queremos que nos ayudes a salvar el mayor número posible de esas palabras amenazadas por la pobreza léxica, barridas por el lenguaje políticamente correcto, sustituidas por una tecnocracia lingüística que convierte en "técnicos de superficie" a los barrenderos de toda la vida o perseguidas por extranjerismos furtivos que nos fuerzan a hacer ‘outsourcing’ de recursos en lugar de subcontratar gente.
Como siempre, cuando lo ponen a uno a pensar aparece el bloqueo. Pero mi esposa me regaló una para la lista: Lunfardo ¿Cuál es la tuya? Escríbela en los comentarios.
Apadrinando palabras: todos los datos aquí
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